Friday, May 22, 2009

Peru: Fujimori Syndrome




Political Opinion

Peru: Fujimori Syndrome

Jose Carlos Luque Brazan

In April 1990, when the then academic the Agrarian University La Molina, Ingeniero Alberto Fujimori began his campaign with support from Alan García, not imagined that the path that started on board his tractor opened a new and unexpected phase policy in Peru, which endures to this day, regardless of the trial and conviction by a court of law by Fujimori to Peruvian human rights violations.
The reasons behind this statement lies in the continuing role played by Fujimori in the Peruvian political decisions in the last 19 years. For more than 10 years hard that his presidency, Fujimori was able to transform and reduce the institutional structure of the Peruvian State. I just with the guerrillas of the Shining Path, laid the foundations of a market economy and remove the inflationary chaos in the government of Alan García to over seven thousand percent (7000%). On the external front solved the conflict with Ecuador and Peru to the new position in international markets. But not everything was smoothness in his government, his second board, the attorney Vladimiro Montesinos built a network of informal power, based around the National Intelligence Service, which implements a series of perverse logic that had its main strengths in systematic violations human rights and to blackmail political opponents and their allies and economic partners. As an example we have in the retina the massacre of students and a professor at the University Cantuta, the case of Barrios Altos and the famous video in which Montesinos delivered a bundle of tickets to a local politician.
Today, Fujimori has been in theory 8 years away from power, from his stays in Japan, Chile and Lima prisons, has made a series of actions to defend the legacy of his administration, but not only, also managed along with their political allies to the position "Fujimorism" as the third force in the Peruvian Congress, and his daughter Keiko Fujimori and his political heir to the candidate with more support in polls to succeed President Alan García in 2010 . According to the latest survey produced by the Universidad Catolica del Peru, Keiko Fujimori has 19% of the voting preferences of citizens, despite the fact that his father was convicted three weeks ago by a court for human rights violations. What explains the centrality of Fujimori and the Peruvian Fujimorism in politics?
A first approximation to construct an explanation lies in a basic element of policy coherence in Fujimori. He has never denied his political opponents have never had the strength to change or at least transform their legacy, the current Constitution is the work of Peru's Fujimori, the current economic model is the work of Fujimori, even the current political system only sense revolves around whether Fujimori.
The live Peru "Fujimori Syndrome," and no surprise that the next president of this Andean country and is a woman named Fujimori. While his political rivals did not build an agenda where the former president is not the actor, the agenda will be Peruvian Fujimori.

Guest Author: José Carlos Luque Brazan
Anthropological Politico
DF, Mexico Auctonoma-University of Mexico

Perú: El síndrome Fujimori


Opinion

Perú: El síndrome Fujimori
Jose Carlos Luque Brazan


En abril de 1990, cuando el entonces académico de la Universidad Agraria de la Molina, Ingeniero Alberto Fujimori inicio su campaña electoral con el apoyo encubierto de Alan García, no imaginó que la ruta que iniciaba a bordo de su tractor inauguraba una nueva y sorpresiva etapa política en el Perú, que perdura hasta el día de hoy, independientemente del juicio y condena por parte de un tribunal de justicia peruano a Fujimori por violaciones a los derechos humanos.


Las razones que sustentan esta afirmación radican en la constante importancia que han tenido los fujimoristas en las decisiones políticas peruanas en los últimos 19 años. Durante los más de 10 años que duro su presidencia, Fujimori fue capaz de transformar y reducir la estructura institucional del Estado Peruano. Acabo con las guerrillas de Sendero Luminoso, sentó las bases de una economía de mercado y elimino el caos inflacionario que en el gobierno de Alan García llegó a más de siete mil por ciento anual (7000 %). En el frente externo solucionó el conflicto con Ecuador y posicionó nuevamente al Perú en los mercados internacionales. Pero no todo fue tersura en su gobierno, su segundo abordo, el abogado Vladimiro Montesinos, construyó toda una red informal de poder, sustentada alrededor del Servicio de Inteligencia Nacional, que implemento una serie de lógicas perversas que tuvieron sus principales puntos fuertes en violaciones sistemáticas a los derechos humanos y en el chantaje hacia sus aliados y adversarios políticos y económicos. Como ejemplo tenemos en la retina la matanza de estudiantes y un profesor de la Universidad la Cantuta, el caso de Barrios Altos y el famoso video en el que Montesinos le entrega un fajo de billetes a un político local.


Hoy en día, Fujimori lleva en teoría 8 años alejado del poder, entre sus estancias en Japón, Chile y las cárceles limeñas, ha realizado una seria de acciones con el propósito de defender el legado de su gobierno, pero no solo eso, también logró, junto con sus aliados políticos posicionar al “fujimorismo”, como la tercera fuerza en el Congreso peruano, y hacer de su hija Keiko Fujimori su heredera política y la candidata con mayor apoyo en las encuestas para suceder al Presidente Alan García en el año 2010. Según la última encuesta producida por la Universidad Católica del Perú, Keiko Fujimori cuenta con el 19% de las preferencias electorales de los ciudadanos, esto a pesar de que su padre fue condenado hace tres semanas por un tribunal por violaciones a los derechos humanos. ¿Qué explica la centralidad de Fujimori y el Fujimorismo en la política peruana?


Una primera aproximación para construir una explicación radica en un elemento de coherencia política básica en Fujimori. Nunca ha renegado de su obra política y sus opositores nunca han tenido la fuerza para cambiar o al menos transformar su legado, la actual Constitución del Perú es obra de Fujimori, el actual modelo económico es obra de Fujimori, incluso, el actual sistema político solo tiene sentido si gira en torno a Fujimori.


El Perú vive el “Síndrome Fujimori”, y no nos sorprendamos que la próxima presidente de este país andino sea mujer y se apellide Fujimori. Mientras sus rivales políticos no construyan una agenda en donde el ex presidente no sea el protagonista, la agenda política peruana será fujimorista.


Antropologo-Politico

FD, Mexico -Universidad Auctonoma de Mexico
Mail del autor: pepe_luque@hotmail.com

Cavernícolas y mundo andino


Cavernícolas y mundo andino
Publicado en La Republica.Pe 08/05/2009

Lima- Peru
Por Sinesio López

Son duros de matar y se resisten a morir. Los cavernícolas son una especie inextinguible. No los afectan el tiempo, ni la cultura, ni la ciencia ni los cambios climáticos. Han cambiado sólo la fachada, pero por dentro siguen siendo los mismos. En pleno siglo XXI siguen repitiendo las mismas monsergas de sus congéneres del siglo XIX. Los indios no existen, les decían a los criollos liberales de entonces. La comunidad política somos nosotros. Los liberales, sin embargo, tendieron puentes al predominante mundo andino con el que coexistían en el mismo territorio. Los indios, decían, son nuestros hermanos y compatriotas. Tenemos que construir con ellos una misma patria.

Lo que hicieron por integrarlos fue, sin embargo, muy poco. No se trataba de diseñar una política de reconocimiento de una sociedad multinacional o plural. La explotación y la opresión coloniales habían transformado el imperio incaico en una clase campesino-indígena. El Perú de entonces, como el de ahora, era sólo una sociedad multiétnica en la que coexistían diversos grupos culturales con linderos imprecisos y movedizos. Ni los quechuas ni los Aymaras pedían el reconocimiento de su propia identidad, ni la autonomía de los territorios que ocupaban, ni una representación política propia. Habiendo perdido su base territorial con la encomienda colonial y la élite dirigente con la derrota de Túpac Amaru, lo único que pedían era una mejor forma de integración: buen trato, eliminación de la servidumbre, derechos ciudadanos, respeto a sus tradiciones, a sus costumbres y a su lengua.

Lamentablemente las diversas leyes decimonónicas que buscaron integrar a los campesinos indígenas a la república fueron puramente formales, sin ninguna incidencia en la vida real. La servidumbre y la discriminación étnica y racial pesaron más que las formalidades jurídicas. El reconocimiento de algunos derechos civiles y políticos no los convirtió en ciudadanos. Ni la participación política abierta en elecciones poco o nada institucionalizadas los transformó en electores.

Los cambios vinieron en el siglo XX cuando el ministro de Justicia, Instrucción, Beneficencia y Culto, Jorge Polar, cambió la estrategia jurídica por la educativa para integrar al mundo andino. El Poder Ejecutivo retomó la educación que estaba en manos de los municipios, determinó las necesidades educativas a través de un censo (1902), le dedicó el 20% del presupuesto, creó las normales para formar a los maestros y envió a estos al campo. Pero algo falló: la propuesta educativa. Para el civilismo educar era castellanizar. La educación partía de desconocer al otro, su cultura, su identidad, su lengua. La estrategia consistió en una especie de homogeneización cultural forzada de los indígenas por medio de la educación impartida en español. Pese a esas limitaciones, la ciudadanía política pasó del 2% en 1900 al 7% en 1930.

En la década del 40 cambia la propuesta educativa. Se pasa de la homogeneización forzada a una homogeneización amable a través de la educación bilingüe gracias a la presencia del indigenismo en el timón del Ministerio de Educación. Pero el bilingüismo en la educación fue sólo un método pedagógico y no una política de reconocimiento del mundo andino. Los gobernantes de entonces (Bustamante y el Apra) no tuvieron la voluntad, ni la fuerza (quizá tampoco las condiciones) para desplegar una política estatal de reconocimiento indígena.

Pese a ello, la educación siguió avanzando más en cobertura que en calidad. Sus efectos se hicieron sentir: En 1962 el 18% de los peruanos votaron en las elecciones de entonces. El avance en la ciudadanía política obedeció más a los progresos de la educación que a los cambios en las reglas de juego electoral (el voto a las mujeres en 1956).

Como en otros aspectos de la realidad, el cambio radical vino con la dictadura militar del 68. Velasco dispuso una política estatal de reconocimiento del mundo andino. La ley 21156 de 1972 establecía que, a partir de abril de 1976, la enseñanza del quechua era obligatoria en todos los niveles de educación de la República y que a partir del 1 de enero de 1977 el Poder Judicial debía adoptar las medidas a fin de que “las acciones judiciales en las cuales las partes sean sólo de habla quechua se realicen en ese idioma”. La ley encargaba asimismo a los Ministerios de Guerra, Marina y Aeronáutica el cumplimiento de la ley y al Ministerio de Educación, “la preparación y edición de diccionarios, texto, manuales y otros documentos para el pleno cumplimiento de la ley”.

Más allá de la autoría dictatorial y de algunos errores de la ley, la política de reconocimiento era justa. Ella devolvía la palabra, la identidad y el protagonismo a quienes la opresión colonial y republicana se los había arrebatado. Pero volvieron los cavernícolas y acabaron con todo. Eran pocos, como hoy, pero eran. Lo peor de todo esto es la presencia de políticos sin proyecto y sin dignidad que se dejan arrastrar de la nariz por los cavernícolas de siempre y los obligan a defender las posturas más retrógradas del país. Es una lástima y una vergüenza que García permita que los cavernícolas le pongan la agenda.


Sinesio Lopez, Sociologo
Lima- Peru